Intervención de D. Bernabé Unda Barturen

Buenos días, egun on, good morning:

It’s a pleasure to represent the Basque Goverment in this event.
Everybody knows that we are very active in energy. The Basque Country is an industrial area and a great part of our activity is connected to energy. That’s why we are here sharing our experience with you. We are part of the sector through the Ente Vasco de la Energía (EVE) and through the Basque Energy Cluster.

Como saben el gas natural es uno de los pilares básicos de la política energética vasca.

La crisis del petróleo de los años 70 convulsionó al mundo, y puso en evidencia la vulnerabilidad energética de los países industrializados.
En el año 1978, el País Vasco no fue ajeno a esta situación, y sintió el contundente impacto de dichas convulsiones energéticas.

Teníamos una importante dependencia del petróleo, del 62%, un perfil tradicionalmente industrial, con sectores como siderurgia, cemento, papel, vidrio y procesos industriales muy intensivos en consumo de energía.

Además carecíamos de todo tipo de recursos energéticos locales.

Esta fue una de las razones por las que, en el marco de una reflexión de futuro que se realizó ahora hace cerca de 30 años se sentaron las bases para desarrollar una política energética vasca basada en los principios del ahorro energético, la diversificación energética y el inicio del aprovechamiento de los limitados recursos energéticos locales.

Y la principal medida y gran apuesta de la diversificación energética fue impulsar la sustitución del consumo de una parte importante de derivados del petróleo por gas natural, una energía totalmente desconocida hasta entonces en el País Vasco. Representaba entonces menos del 0’01% de la demanda energética.

Además, los grandes esfuerzos exploratorios de hidrocarburos realizados permitieron los descubrimientos de los yacimientos de gas Gaviota (1980) y Albatros (1981), próximos a la costa vasca.

El desarrollo de las interconexiones de estos yacimientos con el sistema de transporte del conjunto de España constituía una inmejorable oportunidad para construir las infraestructuras necesarias de cara a crear un mercado gasista, en un área de gran consumo energético y de alto potencial de utilización.
El gas natural ha sido uno de los grandes impulsores de la competitividad, la innovación en las empresas, y la calidad energética en los hogares vascos

En 1982 el Gobierno Vasco decidió acometer el desarrollo del proyecto de red básica de gasoductos de transporte y redes de distribución de gas natural en la región. Así se constituyó la SOCIEDAD DE GAS DE EUSKADI, con el objetivo de desarrollar la distribución de gas en los diferentes mercados de consumo de la Comunidad Autónoma.

Aquellos inicios en los años 80, en plena crisis, con la gran reconversión industrial vasca en curso, fueron difíciles y hubo que realizar importantes inversiones para la construcción de los ejes básicos de la red de transporte de gas de alta presión, y la creación de las primeras redes de distribución industrial.

Hay que decir que, en paralelo a los ajustes empresariales y a la modernización de los equipamientos industriales, el gas ayudó a gran parte de las industrias a incrementar sus niveles de productividad, potenciar la innovación de los procesos productivos e impulsar la eficiencia energética.

Los nuevos hornos de gas con quemadores avanzados de alta eficiencia permitieron incrementar capacidades, aumentar rendimientos, evitar pérdidas de materiales y reducir las emisiones de contaminantes atmosféricos.

La pionera promoción de la cogeneración en 1982, tuvo su impulso definitivo con el plan vasco de cogeneración de 1987, basado en el notable desarrollo de una infraestructura de transporte y distribución de gas natural para usos industriales, y en las buenas posibilidades detectadas para una gran implantación de esta tecnología basada en la utilización de las turbinas y motores de gas.

El gas natural ya representaba en 1990 el 12% de la demanda energética vasca. El yacimiento Gaviota estuvo suministrando gas desde 1986 a 1994, permitiendo en algunos años autoabastecer la demanda vasca de gas.

El resto del suministro llegaba a través de la conexión con el sistema español de gasoductos, fundamentalmente de gas procedente de Argelia a través de la planta de regasificación de Barcelona.

Pero con el País Vasco localizado en fondo de red del sistema y una única conexión, aparecieron los problemas de desabastecimiento, sobre todo en la temporada invernal debidos a los problemas de descarga de metaneros en el sistema estatal.

Solamente Vitoria venía desarrollando un mercado de gas natural a nivel local. Las otras capitales Bilbao y Donostia contaban con una distribución de gas ciudad muy antigua y limitada en cuanto a suministro. La asignatura pendiente era entonces acometer la gasificación doméstico-comercial de los municipios vascos.

A finales de los 80 a través de una nueva empresa, NATURGAS, el Gobierno Vasco creó las condiciones para desarrollar su estrategia de gasificación municipal. A principios de los 90 empezó la reconversión de las viejas fábricas municipales de gas, dando además un impulso al sector en las tres capitales vascas con la extensión masiva de la red doméstica.

Durante los años 90 la red de distribución doméstica-comercial comenzó su paulatina expansión al resto de municipios y núcleos de población, favorecida por el despliegue de la distribución industrial y su configuración de cierres de anillo para mejorar la garantía de suministro.

La incorporación del gas en las familias vascas, tanto en sistemas colectivos como en individuales centralizados, que por entonces empezaron a generalizarse, aumentaron de forma considerable los niveles de confort en los hogares.

Ante este panorama, Euskadi dio un paso más dirigido a  mejorar la garantía de suministro y las nuevas infraestructuras de abastecimiento. Era una necesidad.

Ante una situación de incremento continuo anual de la demanda, y los posibles riesgos futuros de desabastecimiento, a principios de los 90 se analizaron otras alternativas de suministro de gas.

En 1996, previendo las futuras necesidades de utilización del gas natural en centrales avanzadas de generación eléctrica, se diseñó la mejora de los sistemas de abastecimiento y suministro de gas.

Fue esencial buscar un aprovechamiento de los recursos locales de hidrocarburos, de construcción de un terminal de importación de gas natural licuado y de la interconexión transfronteriza de los gasoductos vascos con la red francesa, para favorecer la diversificación del riesgo por origen y modo de aprovisionamiento, y mejorar así la garantía del suministro.

Un área de actuación fue potenciar la exploración de hidrocarburos. Desde los primeros trabajos de investigación de los años 50, la cuenca Vasco-Cantábrica, con materiales mayoritariamente sedimentarios principalmente mesozoicos, ha sido objeto de exploración para muchas Compañías.

El esfuerzo realizado en la parte de cuenca cubierta en el País Vasco se ha materializado en la realización de múltiples campañas sísmicas y en la perforación de más de 50 sondeos de exploración. Actualmente existen 5 permisos de investigación en vigor, uno de ellos en mar.

Otro de los ejes de actuación, era el refuerzo de las interconexiones transfronterizas. El proyecto de conexión gasista con Francia, fue finalmente desarrollado y su primera fase está operativa desde el año 2006, permitiendo el intercambio bidireccional de gas.

A medio plazo, el desarrollo de nuevos gasoductos en ambas partes de la frontera, permitirá la conexión de la planta de regasificación de Bilbao con el almacenamiento de Lussagnet, próximo a Lacq en el Sur de Francia, ampliando además de forma notable la capacidad de tránsito.

Con ello se reforzarían de manera importante ambos mercados. En el año 2010 la parte vasca estará completada, con la terminación del último tramo del refuerzo del nuevo gasoducto Bergara-Irún.

Para llevar a cabo el proyecto de una terminal de importación de gas natural licuado, a mediados de 1997 un conjunto de compañías, entre las que se encontraba el Ente Vasco de la Energía (EVE), firmaron un acuerdo de colaboración.

Tras varios años de análisis, desarrollo y construcción, en el año 2004 se puso en marcha la planta de regasificación Bahía de Bizkaia Gas (BBG) en el Puerto de Bilbao, permitiendo con ello diversificar los aprovisionamientos y mejorar la garantía de suministro del sistema.

Esta planta, que ha recibido los cargamentos de los actualmente mayores metaneros del mundo, dispone de dos tanques de almacenamiento de 150.000 m3 de gas natural licuado, y está preparando su ampliación con la incorporación de un nuevo tercer tanque, que se espera esté operativo en 2013.

Paralelo al desarrollo de estos proyectos, se llevó a cabo en el año 2003 el proceso de privatización de los activos gasistas públicos, integrados básicamente por gasoductos de transporte y redes distribución de gas, mayoritariamente en manos hasta entonces del Gobierno Vasco, quedando éste con una pequeña participación.

Otro proyecto fundamental para la mejora del sistema, es el yacimiento de gas Gaviota que se emplea en la actualidad como almacenamiento estratégico de gas. Este almacenamiento subterráneo es el mayor de España, y está previsto que en el 2015 este operativo el proyecto con el que se pretende duplicar su capacidad de inyección y emisión de gas, y ampliar también su volumen de almacenamiento.

Quisiera terminar con los ejes de la política actual del Gobierno Vasco en relación al gas natural

El gas natural representa hoy en día el 42% de la demanda energética vasca, por encima de los productos petrolíferos, debido en gran medida a su importante consumo en generación eléctrica y en el sector industrial. Existen tres centrales de ciclo combinado de gas natural y este combustible ha sustituido prácticamente a la totalidad de fuelóleos y gasóleos en la industria vasca. Además, más del 90% de los hogares vascos tienen acceso al gas natural.

En la próxima década el gas natural va a seguir siendo el principal combustible de nuestro mix energético, constituyéndose en la energía de base durante  la transición hacia un escenario de mayor aprovechamiento de las fuentes de energía renovable en nuestro país. La apuesta de este Gobierno Vasco por continuar e impulsar el desarrollo de las energías renovables necesita el complemento, la flexibilidad y la garantía de suministro que aportan las centrales de ciclo combinado de gas natural frente a la intermitencia o menor predictibilidad que plantea la generación renovable. En ese sentido para el Gobierno Vasco gas natural y renovables es un binomio que debe crecer y desarrollarse en paralelo en los próximos años, como pilares de una estrategia energética más sostenible. De hecho una de las mesas redondas de hoy debatirá sobre las posibles sinergias y dependencias entre ambas formas de energía y estoy convencido que las conclusiones de los ponentes nos aportarán valiosas consideraciones al respecto.

El gas natural ha sido a nivel local un importante motor del cambio energético, contribuyendo a la mejora de las empresas y al confort energético de los hogares vascos. Y en los próximos años, unido a las energías renovables, va a ser factor clave en la demanda, la economía y la sostenibilidad energética, en una región como la vasca con todavía un alto peso del sector industrial.

Queremos que el papel impulsor y aglutinador de la Administración, y la colaboración público-privada sean dos elementos fundamentales para el fortalecimiento de la competitividad y la garantía del suministro del sistema gasista.

En este sentido, tenemos que redoblar nuestros esfuerzos para conseguir el éxito en el desarrollo de varios proyectos estratégicos, como son la ampliación del terminal de importación de gas natural licuado, el refuerzo del eje cantábrico de transporte de gas, el incremento de la capacidad de interconexión transfronteriza, y la mejora del almacenamiento subterráneo de gas.

Igualmente, creemos que es importante seguir trabajando en la búsqueda de gas natural en nuestro territorio. Nuestra estrategia es impulsar la colaboración con socios internacionales en la exploración de los recursos locales. Lograr su participación en nuevos desarrollos utilizando tecnologías avanzadas puede ser una gran oportunidad.

Pensamos finalmente, que el nivel de desarrollo del mercado de gas alcanzado en la zona, la consolidación de los proyectos en marcha de ampliación y mejora de las infraestructuras, y la localización privilegiada de la región, pueden convertir en un futuro no muy lejano a este área en un referente del mercado de gas en el suroeste europeo.

Muchas gracias, thank you, eskerrik asko.

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